Las cosas que me das

Menuda semana de estrés, trabajo y dolores de cabeza.
 
Los cambios de horario y de temperatura no me vienen nada bien. No es normal que a primera hora de la mañana te estés muriendo de frío y a media tarde haga un calor insoportable. Eso si, en cuanto se hace de noche vuelve el frío polar.
 
Por suerte estoy esquivando los mil y un catarros que me rodean y por ahora me libro. Aunque para no perder la costumbre de enfermar cuando hay vacaciones, seguramente en el puente estaré moqueando y vagando como alma en pena por mi casa.
 
Entre todas las cosas que pasaron durante mis meses de mutismo blogero involuntario están unas estupendas vacaciones en Asturias. Es un lujo compartir casa y viajes con Loth, Roci, María, Nuri, Helen, etc … Me lo he pasado genial una vez más y me he reído lo indecible. Recuerdo el final de una noche con fiesta privada incluida, con Lothis haciéndonos su interpretación de la canción de hoy y que desde ese momento se convirtió en una de las canciones de mi banda sonora de este verano.
 
 
Napoleón Solo – Lolaila Carmona
 
En éstos días en los que ya sería mejor sentirse muerto, no respirar
porque éstos días no valen nada y no quiero tener que ir a dormir y despertar.
 
Y ver qué pasa y el tiempo no mata
y llega tarde cuando espero, llega y no me dice nada.
No veo, no sueño, ni cielo, ni infierno,
las cosas que me das porque me las quitas luego.
 
Las cosas que me das porque me las quitas luego, tú haces ruído y silencio
y todo el tiempo que he perdido en ti dentro del fuego para desahogar pertenece a mi.
Las cosas que me das porque me las quitas luego, tú haces ruído y silencio
(en éstos días en los que ya sería mejor sentirse muerto, no respirar)
y todo el tiempo que he perdido en ti dentro del fuego para desahogar pertenece a mi.
(porque éstos días no valen nada y no quiero tener que ir a dormir y despertar)
 
Ésto es el desierto, ni árbol, ni hueso y yo buscando y no lo encuentro y no puedo dejar de hacerlo.
Quiero que no me cueste ná y algo tendré que dar si vivir no vale más dentro del agujero.
A lo mejor estás ahí entre la mugre que acumula el cenicero.
¿Dónde estas? ¿Dónde estas? Desde donde tú juegas con todo lo nuestro.
 
Las cosas que me das porque me las quitas luego, tú haces ruído y silencio
y todo el tiempo que he perdido en ti dentro del fuego para desahogar pertenece a mi.
Las cosas que me das porque me las quitas luego, tú haces ruído y silencio
(A lo mejor estás ahí entre la mugre que acumula el cenicero)
y todo el tiempo que he perdido en ti dentro del fuego para desahogar pertenece a mi.
(¿Dónde estas? ¿Dónde estas? Desde donde tú juegas con todo lo nuestro)
 
Cuando encuentres sitio, quédate arropadito para no molestar al mundo con tu monstruoso aspecto
queda siempre un mal gesto y retírate a dormir si puedes ¡corre y vete tú!
y si te quedas ponte en medio de la carretera pero no esperes un tren ni una motocicleta.
Cuando la cojas y la pongas a cuarenta estarás más cerca, ya más cerca…
 
 
 
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