Fiebre

Acabo de llegar a casa.
 
Volvía por un camino que he recorrido muchísimas veces.
Conducía como un autómata, con la mente en blanco, sin pensar en nada, como si no tuviera alma.
Me sentía vacío.
 
Seguramente todo sea por la fiebre que tengo.
 
Me quiero dormir.
 
 
Lhasa de Sela – El Árbol del Olvido
 
En mi pago hay un árbol
Que del olvido se llama
Donde van a consolarse
Vidalita
Los moribundos del alma
 
Para no pensar en vos
En el arbol del olvido
Me acosté una nochecita
Vidalita
Y me quede bien dormita
 
Y al despertar de aquel sueño
Pensaba en vos otra vez
Pues me olvidé de olvidarte
Vidalita
En cuantito me acosté
 
 
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